La ubicación de la bodega dentro del entorno de la finca San Miguel permite unas excelentes condiciones de recepción de la uva La parte frontal de la bodega alberga las instalaciones de oficinas y laboratorio.
Desde este último se controla la recepción de la uva, entrada de vehículos y peso de la báscula y control de la embotelladora generando una serie de necesidades que han desembocado en el diseño triangular de dicho espacio. Este diseño caracteriza todo el entorno de la bodega, acentuada con una estructura espacial en forma de ala delta que realza la construcción. El diseño del resto de instalaciones obedece a un concepto lineal que tiene en cuenta el flujo lógico y racional del proceso de elaboración.
Para la elección de la maquinaria y el proceso productivo se ha partido de las siguientes premisas:
- Respetar las características naturales de tipicidad de las variedades de uva que se utilizan en la bodega.
- Realizar los tratamientos indispensables para asegurar la calidad y estabilidad en el tiempo del vino elaborado
- Generar el mínimo residuo posible, para respetar el medio ambiente, colaborando en su sostenibilidad y mantenimiento. La eliminación de los filtros de tierras, los filtros de vacío o los filtros prensa ha sido el punto de partida.
- Incorporar todas las nuevas técnicas y automatismos que puedan aportar mejoras en el proceso productivo, flexibilidad de trabajo y que faciliten la labor de los operarios.