Amparada por la denominación “Vinos de la tierra del Valle del Cinca”, la bodega se halla situada en plena finca San Miguel, en el término municipal de Belver de Cinca, en el margen izquierdo del río Cinca. Todas las fincas asociadas están situadas dentro de la zona geográfica del Valle del Cinca. La elección de esta región para la producción de nuestros vinos ha sido determinada por tres razones clave.
En primer lugar, por su zona climática: región de la zona III de Winkler, adecuada para uvas de ciclo medio-alto, con menos de 300 mm de precipitación anual, lo que permite a través del riego, controlar con exactitud la óptima evolución de la uva, y por otra parte, diferencias térmicas muy acusadas con fuerte calor de día y noches frías, que favorecen el estresamiento de la uva, mejorando la calidad resultante.
En segundo lugar, por su terreno: un suelo variado en toda el área que permite obtener vides con diferentes matices y una topografía suave que facilita una mecanización moderna de cultivo y recolección de la vid.
Por último, la disponibilidad de los pagos: la bodega mantiene acuerdos con agricultores de la zona, asociados al proyecto Nuviana. Con este modelo, las fincas asociadas se someten al control total de gestión que establece la bodega en todo el proceso, desde la decisión de qué variedades cultivar, técnicas de cultivo, injertos, controles de calidad y demás variables. Todo el vino de Nuviana procede de estos pagos. Seis pagos en total, escogidos por su idoneidad para las variedades plantadas y su complementariedad entre ellas.